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martes, 31 de mayo de 2011

La no linealidad en las series de moda

Si antes hablé de la no linealidad en la literatura, ahora quería escribir un post para referir la práctica de este tipo de narrativa en otro tipo de formato cultural: las series de tv.

Antes de nada, declaro ser (o haber sido) fiel seguidor de series como Lost, Heroes, Prison Break, Flash-Forward, Mad Men y, últimamente, Juego de Tronos, que además se rodó en buena parte en el lugar en el que ahora resido: Irlanda del Norte.


Sin embargo, quizás sea Lost (Perdidos) la serie que mejor refleje los entresijos de la no linealidad, no sólo porque el guión va entremezclando las historias que varias pasajeros a bordo de un mismo avión -el ya famoso vuelo 815 de Oceanic- viven en una isla enigmática, sion también porque los directores de la serie hacen uso de técnicas como el flash-back o el flash-forward (saltos hacia atrás o hacia adelante, según se mire) para contar los hechos que en ella suceden.

He de reconocer que, a veces, la no linealidad inserta en esta serie me ha planteado más de un desafío a la hora de comprender la trama de vínculos e interrelaciones entre unos personajes y otros. De hecho, no soy el primero ni seguramente seré el último en recurrir a algún foro de la serie para terminar de atar lo que he visto anteriormente. Además, en los diversos relatos que nos propone Lost hay otro detalle que agrega, si cabe, una dosis mayor de complejidad: el hecho de que todos o casi todos los personajes han coincidido en algún momento entre sí -la mayoría de veces sin ser conscientes de ello- en sus vidas anteriores al accidente.

Ahondando en la riqueza conceptual de esta serie, tampoco está de más hacer alusión a su intertextualidad, ya que, como otros ejemplos literarios que navegan por la no linealidad, Perdidos bebe de otras fuentes de nuestro legado cultural. El autor del blog 'La tempestad de Próspero' lo explicita de la siguiente manera:

"Y es que esta serie, más que ninguna otra, hay que saber verla. Hay que sabe leer entre líneas. Ni siquiera las referencias culturales más explícitas son percibidas por la mayoría. No digo ya las referencias literarias como puede ser Alicia en el país de las maravillas o El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad, sino las más evidentes citas de la Biblia. Ciertamente, Perdidos oscila sin descanso entre religión y ciencia. La Biblia, de manera manifiesta o no, se alude en infinidad de ocasiones. Por poner un ejemplo evidente, cuando Charlie y Eko se ponen a orar están recitando un salmo. O por otra parte, los guiños que hacen los creadores con los mismos nombres de los personajes: Locke, Hume, Rousseau, Jacob, Jeremy Bentham, etc. No es casualidad ciertamente".

http://prspero.wordpress.com/2010/11/02/lost-%C2%BFpor-que-no-se-entiende-perdidos/

Perdidos, al igual que otras series mencionadas al comienzo de la entrada como Juego de Tronos o Mad Men, nos propone una narración polifónica en la que la realidad no sólo tiene una cara posible sino tantas como personajes intervengan en el relato. En este sentido, se puede decir que la nutrida presencia de personajes, cada uno con su forma de ser y su forma de pensar características, es otra de las cualidades que se perciben en los relatos urdidos a través de las series norteamericanas de éxito.

Una de las preguntas que nos hacemos es hasta qué punto la no linealidad, la interdependencia de los personajes (a veces entre ellos se establece una relación de causalidad que nos recuerda al efecto mariposa, aquel en el que las decisiones o los acontecimientos de una persona afectan la realidad de otra u otras) o la intertextualidad han sido factores importantes en la gloria alcanzada por series como Lost. ¿No estarán cambiando los formatos televisivos teniendo en cuenta nuestra nueva forma de leer en el ciberespacio? Profundizaremos en el tema en los siguientes mensajes...

martes, 10 de mayo de 2011

¿Qué hay de bueno y de malo en la no linealidad? (y IV)

Como hemos visto, a la luz de los ejemplos anteriormente rescatados, la no linealidad promueve un acceso, si se quiere, más 'caótico' e indeterminado a la narración de una historia (como el caso de la novela española que propone un juego de naipes para acceder a diferentes versiones de un acontecimiento), pero mucho más rico en interpretaciones e interconexiones de sus personajes. La no linealidad podría ser interpretada como la máxima expresión de aquella cita de Einstein: "La lógica te lleva de A a B. La creatividad te lleva a cualquier parte".




La narración a través de una narración hipertextualizada nos puede llevar a partes muy diferentes, de forma que podemos sentirnos de alguna manera más responsables de cómo llegamos a una historia escrita por otros y de qué forma deambulamos a través de ella. Si lo aplicamos a la narración que aún estamos construyendo en mi grupo, como usuarios podemos decidir nuestro itinerario dentro del documento: podemos indagar más en un momento temporal de la vida de la mujer protagonista, profundizar en su relación con otros personajes o analizar las posibles causas de su muerte. En definitiva, no estamos constreñidos a seguir un rumbo marcado desde el inicio y este hecho ya nos habla claramente de la originalidad y de la libertad de algunos relatos no lineales.

¿Qué hay de malo en su concepción? Posiblemente, que, dada su mayor complejidad estructural, ofrecen más problemas de interpretación que los tradicionales relatos lineales. Quizás porque no estamos acostumbrados a atacar de una forma tan autónoma un documento escrito. Hasta el momento, puedo decir que todos o casi todos los relatos que he podido visualizar se enfrentan con la dificultad de la coherencia, debido posiblemente a que es harto difícil hilar de manera fina el contenido de tantos y tantos enlaces. Eso conlleva una pérdida de interés en lo que hay detrás de ellos y que, en muchas ocasiones, el lector desista de su navegación por un relato de este tipo. Como menciona Gómez Trueba en su artículo, "no se trata tanto de que haya muchos sino de que estén colocados oportunamente, de tal forma que lo que se encuentre tras cada uno de ellos no defraude las expectativas del lector. Efectivamente, en el caso de la hiperficción la calidad estética del resultado depende tanto o más de la oportunidad de esos enlaces como de la calidad literaria de cada uno de los textos enlazados".

La investigadora de la Universidad de Valladolid también menciona una característica presente en muchos de estos relatos: La de intentar guiar, aunque sea mínimamente, a los lectores. "La mayoría de las obras de ficción en hipertexto adoptan un enfoque más bien cauteloso respecto al problema del principio, ofreciendo al lector una lexía con una etiqueta del estilo “empiece aquí”". Aunque esto se puede interpretar como una herencia lineal, y en cierta forma contradice la filosofía más purista de la no linealidad que no impone ningún tipo de camino al lector, sí considero más que necesario que los relatos hipertextuales acompañen los primeros pasos del usuario habida cuenta de que éste no estará seguramente habituado a un proceso de lectura tan heterogéneo.

En resumen, aquí también se puede comprobar que, como nos comentó el profesor Aparici, la narrativa en internet aún está en sus primeros pasos y todavía sigue valiéndose de mecanismos de creación e interpretación propios de los medios que convergen en la red de redes. Sin embargo, estamos seguros de que esta forma de literatura aún no ha dicho su última palabra. Solo nos hacemos una pregunta: ¿Variará tanto como para ser considerada como una narrativa con un lenguaje propio?

lunes, 9 de mayo de 2011

¿Qué hay de bueno y de malo en la no linealidad? (IV)

DICCIONARIO JÁZARO, DE PAVIC


"Diccionario jázaro es considerada por la crítica como la primera novela del siglo XXI debido a la misteriosa originalidad que derrocha en cualquier detalle. Para empezar, el libro es polifónico e inclasificable: se puede hablar de una colección de cuentos, de una novela romántica o histórica, o también puede ser visto como un libro de sueños o incluso cabalista. Además, se consigue en ejemplar Masculino y Femenino, cuya diferencia, al igual que los sexos, radica en una frase pequeña aunque fundamental. El volumen (ya sea Masculino o Femenino) está compuesto por un instructivo para leer el Diccionario jázaro, tres libros marcados con tres colores distintos (Rojo, para el libro Cristiano; Verde, para el libro Musulmán; y Amarillo, para el libro Judío), cada uno con sus propias reglas y demonios, así como dos apéndices en los que se termina de descifrar el terrible e impactante misterio. Y ya que está construido a la manera de los diccionarios, puede ser leído en cualquier orden: de principio a fin, de atrás hacia delante, circularmente, en diagonal o incluso perdiéndose en su interior como si fuera el follaje de un denso bosque y “abrir un sendero” orientándose con lunas, cruces y estrellas".

http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/11/diccionario-jazaro-de-milorad-pavic.html

LA VIDA INSTRUCCIONES DE USO, DE PEREC


"Un resumen de esta novela, uhmm, dejadme pensar: difícil. Son 1000 en una. A través de la alegoría que representa el puzzle, omnipresente en toda la novela y punto conductor de ella; se cuenta la historia de un edificio de París, de la vida que ha habido en cada una de sus habitaciones a través del paso del tiempo. Así nacen cientos de historias, cortas o largas, que nacen del recorrido minucioso y cadente de los plantas, los pisos, las habitaciones: se remueven los fantasmas de los que han vivido y las vidas de las que las pueblan".

http://wineruda.blogsome.com/2005/11/29/la-vida-instrucciones-de-uso-de-georges-perec/

SI UNA NOCHE DE INVIERNO UN VIAJERO, DE CALVINO


"En este libro un Lector comienza a leer la última novela de Italo Calvino Si una noche de invierno un viajero, cuando un error de encuadernación no le permite continuar. La búsqueda del ejemplar correcto lo conduce a Fuera del poblado de Malbork, que también empieza una Lectora, Ludmilla. Así, una serie consecutiva de accidentes los lleva a descubrir fragmentos de diez historias diferentes, que no llegan a finalizar. En este proceso, el Lector descubre una red de falsificación liderada por un hombre enamorado de Ludmilla, en la que él se había interesado. Luego, junto con otros lectores, descubren diferentes formas de goce de la lectura que el falsificador había intentado frustrar.

El libro se divide en capítulos en los que se desarrolla paralelamente la historia del Lector y Ludmilla, y por otra parte, la exposición de los fragmentos de las novelas con los que tiene su encuentro. La búsqueda para encontrar el desenlace de las historias es el motor de desarrollo de este relato. Encontramos en esta obra como los universos de escritor, lector y artista se tejen alrededor del libro".

Wikipedia

RAYUELA, DE CORTÁZAR



"La rayuela constituye, como muchos otros juegos, un pequeño enigma etnológico para los estudiosos, que no se han puesto todavía de acuerdo sobre sus orígenes y le han atribuido, como a los naipes, significados míticos, mágicos, religiosos, cabalísticos, etc., relacionándola con los progresos del alma, con ceremonias y ritos de pasaje, con el laberinto y la espiral, etcétera. En la Rayuela, el 1er casillero, representa la niñez, el 2do, la juventud y el 3ero, la vejez. En el 4to y el 5to, debemos darnos vuelta para mirar el recorrido, el mismo que nos elevara al cielo. Lo que plantea Cortázar, es que si uno tira la piedra, nunca sabremos en qué casillero caerá, pero lo que sí es seguro, es que estos caminos pueden cambiar de la noche a la mañana, solamente hay que buscar el cielo propio, el «corazón del alcaucil»".

Wikipedia

miércoles, 4 de mayo de 2011

¿Qué hay de bueno y de malo en la no linealidad? (II)

Ayer, en la reunión grupal que tuve con mis compañeros de Fantasía, emergió la duda de qué considerábamos por no lineal. Si la facultad de que la historia del relato se ramifique en subhistorias y éstas a su vez en más y más infinitas posibilidades o si, en cambio, también entendíamos por no lineal el hecho de que un relato aparentemente lineal, como el que hemos empezado a delinear y basado en la historia, aún por construir, de una mujer que no responde a los tópicos construídos sobre su género, ofrezca al futuro lector o lectora la potestad de elegir diferentes alternativas dentro de una trama a priori cerrada. Bien, la cuestión puede parecer un poco enrevesada (y eso que no hemos hecho nada más que empezar) pero viene a cuento porque de nuestro relato grupal se espera una posible aplicación de los conocimientos que estamos adquiriendo en esta asignatura.
A decir verdad, por no linealidad podemos entender muchas cosas, pero lo que no es menos cierto es que seremos no lineales en la medida en que combatamos los esquemas tradicionales que nos han enseñado desde pequeños. Me explico. Aceptando que la linealidad esconde, en cierta medida, una imposición rígida del modo de ver de la entidad o persona que hace uso de ella (por ejemplo, el hecho de tener que seguir un libro de texto que marca una sucesión cronológica de los acontecimientos, aunque, por otra parte, también tengo que decir que eso facilita, cuando somos estudiantes, cierta organización de los contenidos de una asignatura), lo contrario, esto es, la no linealidad sería liberar al documento de una atadura preestablecida (ya sea cronológica, temática, etc...) y dar a su destinatario al que nos dirigimos la potestad de elegir las rutas que quiera explorar.
Trasladando esto al germen de nuestro trabajo, el hecho de que partamos de una historia con un principio y un final no determina que sea lineal. En post anteriores hablé, por ejemplo, de la película 'Incendies', que, a pesar de que se asienta sobre una historia cerrada, la de una madre y sus hijos, alcanza una cierta no linealidad al desarrollar la trama mediante saltos alternativos en las diferentes caras de una misma historia y abriendo su curso a diferentes perspectivas que juegan su parte en la evolución de los acontecimientos.
En definitiva, la no linealidad tiene más que ver con el trazado de los distintos itinerarios que suelen manifestarse desordenada y espontáneamente entre los diversos aspectos de nuestra realidad y la búsqueda consciente de los nexos, fusiones y asociaciones que existen entre los innumerables factores que nos condicionan. Volvemos, por tanto, otra vez, a aquellos principios que vimos en la película de Benjamin Button. Por supuesto, la no linealidad puede ser trasladada a nuestra forma de actuar, seamos docentes, periodistas, escritores o psicólogos. De un modo más gráfico, la no linealidad vendría a ser como la imagen dibujada por un caleidoscopio, pero con rutas que no estuvieran prefijadas por el reflejo de los diferentes rastros pictóricos.



Por todo esto que digo, considero que, aunque empecemos por lo que a primera vista podría ser estimado como un relato lineal, una vez que lo escribamos podremos extenderlo y representarlo de una forma más fiel a la no linealidad que buscamos. Todo dependerá de las posibles e imposibles relaciones que proyectemos en nuestra imaginación.

Mi próximo mensaje tratará de ver cómo han sido tratadas la hipertextualidad y la no linealidad en la literatura. Sólo dejo una sugerencia cultural más que ha venido a mí a través de un artículo de Teresa Gómez Trueba del que hablaré en la siguiente entrega de este blog: 'Juegos de cartas' de Max Aub.

"El libro de Max Aub está integrado por ciento ocho naipes, a cuyo dorso van escritos otros tantos textos, en los que los firmantes hablan de Máximo Ballesteros, personaje recientemente fallecido. En algunas de estas cartas su muerte es considerada como un suicidio, en otras se sospecha de la esposa del difunto, en otra el médico certifica que Máximo ha muerto de una trombosis coronaria. Evidentemente, nos hallamos ante un texto potencial, susceptible de múltiples lecturas. Las cartas naturalmente exigen del lector, o mejor dicho del jugador, un trabajo cooperativo. Nos encontramos ante un paradigma de obra abierta, en la que el autor recurre a la presentación desordenada de los elementos que la constituyen y ofrece a los lectores la posibilidad de interpretaciones diversas del texto".

lunes, 2 de mayo de 2011

¿Qué hay de bueno y de malo en la no linealidad? (I)

Inauguro mi primer post temático sobre la no linealidad con una reflexión personal que me ha surgido al hilo de lo que venimos hablando en los últimos chats. Mi cuestión es: ¿Es la no linealidad revolucionaria? A primera vista, podría parecer una pregunta perogrullesca, de respuesta tan evidente que resulta innecesaria, pero, en mi opinión, hay aspectos en la no linealidad que no son del todo excepcionales.
Un ejemplo, a nuestro modo de ver, claro. Pinchemos en él:

http://www.ucm.es/info/especulo/hipertul/pentagonal/


Como se puede comprobar, en esta hiperficción titulada 'Pentagonal: incluidos tú y yo', de Carlos Labbé, un recorte de prensa sirve de canalizador de diferentes recorridos narrativos, cada uno representado por una palabra distinta inserta en la enigmática noticia en cuestión. A partir de ahí, el receptor -que, recordemos, en los relatos no lineales juega un papel mucho más decisivo al poder escoger su itinerario dentro de la historia, lo que diluye el distanciamiento tan prominente que existía anteriormente entre el E y el R de una obra- puede ir trazando su camino a lo largo del relato de acuerdo con las decisiones que tome en cada momento.
Esta característica en concreto -la posibilidad de elegir el modo en que se desarrolla el proceso de recepción- sí nos parece algo nuevo y ciertamente diferente con respecto a la linealidad a la que hemos estado sujetos, ya fuera a través de un libro de texto, de una película o de una novela al uso. Como se dijo en el último chat, la no linealidad permite que se pueda acceder a un saber o a una historia determinada de una forma más asociativa, tal y como funciona nuestra mente, que permanentemente está estableciendo relaciones, formando ideas relacionadas con otros esquemas anteriores y respondiendo a nuevas interacciones entre aquello que conocemos y lo que no conocemos pero está íntimamente vinculado. Sin embargo, sin ánimo de convertirme en 'abogado del diablo', coincido con mi compañero Pepe en que la no linealidad, por muy abierta que sea la experiencia que se consigue en el usuario, sigue adoleciendo del problema ideológico de la autoría, es decir, que detrás de todo el artificio siempre habrá una mente pensante que mueva los hilos del relato no lineal para hacer que éste funcione. Y esa, leve o no, presencia del autor nos hace dudar de si la no linealidad no será una suerte de collar distinto para el mismo perro de siempre, el que suelta en un momento dado el dueño y propietario, que lo educa o amaestra a la conveniencia de su forma de pensar.
Cuando leo un relato como el que he adjuntado al comienzo de este mensaje, tengo la sensación de que, aunque pueda describir mi propia ruta, estoy navegando en un océano preestablecido, por tanto mi interpretación de los hechos no puede ser enteramente mía, siempre hay detrás una construcción que ha sido levantada por 'otro'.
No quiero demonizar con esta reflexión algunas de las esencias de la no linealidad, pero, desde mi punto de vista, es conveniente pensar en si la ruptura con la linealidad verdaderamente se asienta en una ideología distinta, favorecedora de múltiples perspectivas y formas de entender la realidad o la ficción, o si, en cambio, procede siempre y en último lugar de la ideología particular de la mente creadora del relato.
En definitiva, lo revolucionario, en este caso, sería que el receptor pudiese sumar su ideología, su ideario, su pensamiento, a la estructura no lineal de un relato y no tanto el hecho de que pueda seleccionar entre una panoplia de opciones fijadas de antemano. Después de todo, la tecnología ya permite, desde hace tiempo, que podamos ejercer de emirecs.